El merengue es una danza folklórica que se ha difundido ampliamente y que hasta el momento se discute su origen.
A principios de la década de 1850 se desató en los periódicos de la
capital dominicana, una campaña en defensa de la Tumba y en contra del
merengue que reflejaba el auge que iba adquiriendo este ritmo en
detrimento de la primera.
Este baile tenía un movimiento llamado merengue que al parecer es la
forma que se escogió para designar el baile y llegó a nuestro país donde
ni siquiera se mencionó en los primeros años.
Posteriormente fue bien acogido y hasta
el coronel Alfoseca escribió
piezas de la nueva música con títulos muy populares como "¡Ay, Coco!",
"El sancocho", "El que no tiene dos pesos no baila", y "Huye Marcos
Rojas que te coge la pelota".
Estructura e Instrumentos
En su estructura musical el merengue constaba de paseo, cuerpo o
merengue, y jaleo.
Desde el principio el merengue se interpretó en los instrumentos que
poseía el pueblo y que les eran más fáciles de adquirir, las bandurrias
dominicanas, el Tres (instrumento musical derivado de la guitarra), el
Cuatro, también derivado de la guitarra.
A fines del siglo pasado hizo su entrada por el Cibao el acordeón
diatónico de origen alemán que por su fácil manejo desplazó la
bandurria. Por sus escasas posibilidades melódicas este instrumento
limitó la música que interpretaba y así el merengue se conservó en
cierta forma desvirtuado con relación al original.
La coreografía del merengue se reduce a que el hombre y la mujer
entrelazados se desplazan lateralmente en lo que se llama "paso de la
empalizada", luego pueden dar vuelta hacia la derecha o la izquierda.
Esto constituye el verdadero "merengue de salón", en el cual las parejas
no se separaban jamás.
Existe también lo que se conoce con el nombre de "merengue de figura"
en el cual las parejas hacían múltiples evoluciones y adornos o
"floreros" como se le llamaba, pero siempre sin soltarse.
Evolución
El merengue genuino y auténtico solo sobrevive en las zonas rurales. La forma tradicional del merengue ha cambiado.
El paseo desapareció. El cuerpo del merengue se ha alargado un poco
más. El jaleo ha sufrido, la introducción de ritmos exóticos.
Penetración Social
En sus inicios el merengue, a pesar de su auge entre las masas
populares, no fue aceptado por la clase alta sino hasta mucho tiempo
después, por su vinculación con la música africana.
Otra de las causas que pesaron sobre el repudio y ataques contra el
merengue fueron los textos literarios que lo acompañan, generalmente
subidos de tono..
A principios del presente siglo músicos cultos hicieron una gran campaña para la introducción de esta danza en los salones.
Los
músicos populares se unieron a esa campaña, la que encontraba siempre
la resistencia que inspiraba el lenguaje vulgar de las letras que
acompañaban el ritmo.
Juan F. García, Juan Espínola y Julio Alberto Hernández, fueron
pioneros en esa campaña. Su éxito no fue inmediato ya que a pesar de que
establecieron la forma musical del merengue, no pudieron conseguir que
este penetrara en "la sociedad" y se considerara como una creación del
pueblo dominicano.
El panorama cambió a partir de 1930, pues Rafael L. Trujillo en su
campaña electoral usó varios conjuntos de "Perico Ripiao" y logro
difundir el aire nuevo a zonas donde no se le conocía previamente,
ayudándole mucho en esa difusión el uso de la radio recién llegada al
país antes del inicio de la dictadura.
A pesar de esta gran difusión y propaganda no se aceptó de pleno el
merengue en lo que se llamaba "la buena sociedad dominicana" hasta que
en una familia de la "aristocracia" de Santiago, en ocasión de la
celebración de una fiesta solicitaron a Luis Alberti, que iba a amenizar
con su orquesta, que compusiera un merengue con "letras decentes", y
éste accedió.
Alberti compuso para tal ocasión el "Compadre Pedro Juan", el cual no
solo gustó, sino que causó furor, llegando a convertirse en el himno de
los merengues. A partir de ese momento comenzó a diseminarse el
merengue. Para esto la radio prestó una ayuda generosa.
Al diseminarse el merengue por todo el país se produjeron variaciones
en este ritmo, algo catalogado de normal con toda manifestación
cultural. Estas reflejan el manejo de los elementos culturales hecho al
acomodo y conveniencia de algunos.
Variantes del Merengue
Como fueron músicos cultos los que fijaron la forma musical del nuevo
merengue, los músicos populares trataron de imitar y seguir este modelo
mientras que el hombre de campo continuó tocando el merengue de la
misma forma.
Esto dio origen a dos formas de merengue bien diferenciadas entre sí.
El merengue folklórico auténtico que aún se encuentra en los campos, y
el merengue de salón. Este último es el que más se difunde y el que la
gran mayoría de personas creen que es folklórico.
Una de las variantes del merengue es el “pambiche” que según leyendas
que puede tener visos de verdad, no es más que el nombre que recibe el
jaleo del merengue desprovisto de sus otras partes y adaptado al paso
lento de los marinos "yanquis" que ocupaban nuestro país y a los cuales
se les hacía un poco difícil adaptarse al ritmo más rápido del merengue.
Merengue hoy
La música forma parte integral de la vida cotidiana; afirmándose que
el merengue está presente en todo el país. Al mismo tiempo música,
folklore y danza, el Merengue es la expresión de toda una nación.
En la actualidad, Juan Luis Guerra es uno de los mejores embajadores
internacionales del Merengue, aunque mantienen gran vigencia Fernando
Villalona, Sergio Vargas, Johnny Ventura y otros muchos más.
El Merengue es considerado como el baile nacional dominicano. Es una
danza folklórica que se ha difundido ampliamente y que hasta el momento
se discute su origen.
Fuente: Jimmy Sierra